domingo, 16 de mayo de 2010

Tres poemas de siempre



Las aves de la mañana

son líneas de vapor

que atraviesan

el fuego

de la luz primera.


Trazan con ellas

una armonía

que sólo entendemos

cuando volamos,

dejando en tierra

cualquier inteligencia

que no sea

la del aire.


De Instantáneos



Las gotas se sumergen

en el mar

y crecen

Nadie ahora las separa

de la unidad absoluta.


Los humanos en torrente

se precipitan

al océano de las angustias

y se dispersan en granos de arena o cenizas.


Otra cosa sería

si fuesen inquilinos de la Luna.

Allí residirían en el mar de la tranquilidad

con la misma despreocupación del polvo

del que están hechos.


Sin el aire de la palabra

ni el agua que les da forma

vivirían en la Luna

sin darse cuenta que son humanos.


Casi igual que en la tierra

pero sin la preocupación

de la muerte

porque la vivirían eternamente.

De El Paso de la Serpiente



Camino por el estrecho puente

de la vida

asido de la mano amada.

Vamos juntos

en la búsqueda del horizonte.

Queremos tenerlo enfrente

mas no poseerlo

ni llegar a él.


Tan sólo que sea nuestra línea

de mirada

la medida de nuestra respiración,

observatorio de donde veamos

las tardes rojizas de sol,

las mañanas claras

o las noches

dónde se adivina de memoria

su vivificante presencia

permanente

y la nuestra.

De En el Inicio de la Vida


1 comentario:

Elizabeth dijo...

Tu poesía no deja de maravillarme y sorprenderme cada domingo en esta refrescante Lluvia de hojas...realmente hermosa!!! " Camino por el estrecho puente/de la vida/asido de la mano amada " ...bello!!!