jueves, 15 de febrero de 2018

SILVER BLAZE




Arthur Ignatius Conan Doyle (Edimburgo, Escocia, 22 de mayo de 1859 – Crowborough, Inglaterra, 7 de julio de 1930). Escritor y médico escocés, aunque por haber sido exitoso los ingleses –como lo hicieron con Oscar Wilde, George Bernard Shaw y James Joyce, entre otros irlandeses, escoceses y galeses–, lo catalogan como británico.
Aparte de otros muchos libros, fue el autor de las cuatro novelas y los cincuenta y seis relatos protagonizados por el detective de los detectives: Sherlock Holmes.
La popularidad de este personaje, cuyas historias aparecían en la prensa a lo largo de varios meses e incluso entre un año y el siguiente, fue de tal magnitud que cuando Conan Doyle decidió no escribir más sobre él, recibió tantas amenazas de muerte que se vio obligado a cambiar de domicilio.
Cuando falleció, el creador del detective por antonomasia fue tan llorado y su muerte sentida por tantas personas que, para trasladar las flores enviadas a su entierro, hicieron falta siete vagones de un ferrocarril. Para bien y para mal, esta notoriedad no ha disminuido: en 2015, un grafólogo español en busca de fama, lo acusó en un libro de ser nada menos que Jack, el Destripador.
Arthur Conan Doyle no sólo escribió literatura policiaca, sino también novelas históricas, de ciencia ficción, poesía, teatro y dos obras ciencia paranormal.
Todo eso fue y sigue siendo eclipsado por las narraciones en torno a Sherlock Holmes, que comprenden las siguientes novelas: Estudio en escarlata (1887), El signo de los cuatro (1890), El sabueso de los Baskerville (1901–02) y El valle del terror (1914–15). También estas cinco recopilaciones de cuentos: Las aventuras de Sherlock Holmes (1891–92), Las memorias de Sherlock Holmes (1892–93), El regreso de Sherlock Holmes (1903–04), Su última reverencia (1908–17) y El archivo de Sherlock Holmes (1924–26).
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lunes, 12 de febrero de 2018

LA MISIÓN DEL ESCRITOR




Albert Camus (Mondovi, Argelia francesa, 7 de noviembre de 1913 – Villeblevin, Francia, 4 de enero de 1960). Escritor, periodista y filósofo de nacionalidad francesa.
En los manuales de Historia de la Filosofía se le clasifica, igual a un insecto, como existencialista, pese a que siempre se consideró ajeno a tal corriente de ideas. Ello demuestra que quienes elaboran tales manuales no leen a los filósofos sino que basan su información en lo que otros dicen.
Camus formó parte de la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial.
Entre sus obras más conocidas y que deben ser leídas figuran las siguientes novelas: El extranjero (1942), La peste (1947) y La caída (1956); estas obras de teatro: Calígula (1944), El malentendido (1944) y El estado de sitio (1948); estos ensayos: El mito de Sísifo (1942) y El hombre rebelde (1951).
En 1957 se le concedió el Premio Nobel de Literatura, según la Academia Sueca, “por el conjunto de una obra que pone de relieve los problemas que se plantean en la conciencia de los hombres actuales.
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https://drive.google.com/open?id=1bnJuesFhcFJPL4ecTIlhWMNvZwb5hRxB

jueves, 8 de febrero de 2018

CÓMO ESCRIBIR UN CUENTO POLICIACO




G. K. Chesterton, nombre artístico de Gilbert Keith Chesterton (Londres, 29 de mayo de 1874 – Beaconsfield, 14 de junio de 1936). Escritor y periodista inglés, autor en diversos géneros como la novela, el cuento, la poesía, el ensayo, el teatro, la biografía y los testimonios de viaje.
Entre sus libros sobresale la novela El hombre que fue jueves, considerada una obra maestra de la literatura universal.
Influyó sobre numerosos escritores de todo el mundo, el más destacado de ellos el argentino Jorge Luis Borges quien, en diversas ocasiones, aludió a tal influencia. En el inicio de su cuento “Tema del traidor y del héroe” escribió: "Bajo el notorio influjo de Chesterton (discurridor y exornador de elegantes misterios) [...], he imaginado este argumento".
Sobresalió en el campo de la literatura policiaca mediante su personaje semianónimo –jamás conocemos su nombre, apenas nos descubre una inicial de su nombre: la J–, el padre Brown.
Se trata de un sacerdote católico bajo y rechoncho, de apariencia ingenua, bajo la cual se esconde una inteligencia extraordinaria. En el primero de los cuentos de este personaje, “La cruz azul”, su autor lo describe así: “El pequeño sacerdote era la esencia misma de aquellas llanuras Orientales; tenía una cara redonda y embotada como un buñuelo de Norfolk; tenía unos ojos tan vacíos como el Mar del Norte, y llevaba varios paquetes de papel de estraza que no conseguía mantener juntos”.
El padre Brown protagoniza cincuenta y tres cuentos, agrupados en seis volúmenes, el último de los cuales reúne un trío descubierto hace pocos años entre sus manuscritos inéditos.
Los títulos de estos libros son: El candor del padre Brown (1911); La sabiduría del padre Brown (1914); La incredulidad del padre Brown (1926); El secreto del padre Brown (1927); y El escándalo del padre Brown (1935). Los últimos han aparecido tanto en un volumen titulado Tres cuentos del padre Brown como en el que congrega a los cincuenta y tres.
Como complemento a este ensayo, nuestra siguiente publicación es el cuento “Silver Blaze” (“Estrella de plata”), de Arthur Conan Doyle, cuyo protagonista es su proverbial detective Sherlock Holmes, debido a las múltiples menciones que Chesterton hace de él.
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lunes, 5 de febrero de 2018

EL HIPOPÓTAMO Y OTROS ANIMALES ALADOS


Pierre Jules Théophile Gautier (Tarbes, Altos Pirineos, Francia, 30 de agosto de 1811 – París, 23 de octubre de 1872). Poeta, dramaturgo, novelista, periodista, crítico literario y fotógrafo francés.
Ligado al romanticismo y al costumbrismo, se le ha considerado fundador del parnasianismo, y precursor del simbolismo y la literatura modernista. Tuvo la intención de ser pintor pero sus inclinaciones literarias lo llevaron a la poesía. Entabló amistad con Honore de Balzac, Victor Hugo y Gérard de Nerval.
Publicó su poesía en periódicos como La Presse, desde 1826. Adoptó, hacia 1830, un estilo de vida bohemio. Llegó a pertenecer al extravagante grupo de artistas de Le Petit Cénacle. Recibió la ayuda de Honoré de Balzac, quien le dio trabajo en la Chronique de Paris. Gautier hizo muchos viajes, en el ejercicio de su labor periodística. De ellos resultaron libros como Constantinopla, Viaje a España o Viaje a Rusia. A pesar de que expresaba decepción por la profesión periodística, llegó a ser director de la Revue de Paris y corresponsal de Le Moniteur Universel, además de ser reconocido por los críticos como un excelente columnista.
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