domingo, 13 de junio de 2010

Tres poemas sensoriales



La luz

se abre paso

a empujones

entre nubes

dispuestas

a encerrarla

en la oscuridad.


Abajo

suspiramos

por el extravío

luminoso,

creyéndolo una pérdida

casi total,

como si no conociéramos

el día y la noche.


Pero más allá

de esas espesas

masas de agua,

cristal enlutado,

está el brillante calor

que las evapora.

De instantáneos



Humo

Todo es humo

delante de mis ojos

Oculta el paisaje

Espesa el aire

Lagrima


Todo es humo que confunde

Con su informe aspecto de dragón terrible

Con su amenaza de fuego oculto

Con su acechanza a la mortalidad

de mi cuerpo.


Soplará la brisa

Se llevará el humo

Aparecerá el sol

El campo no ha sido incendiado

Sólo es humo

delante de mis ojos.

De El Paso de la serpiente



El vacío

es el espacio

de la nada

Allí reina

todo el tiempo

el no ser

absorbiendo las vísceras

del sentimiento


En ese medio acuoso

o seco

se alarga

y se contrae

según los mandamientos

del clima

emocional

De Espacios Temporales

1 comentario:

Elizabeth dijo...

La luz siempre nos ilumina, mientras queramos verla...

Sólo nosotros podemos dispersar el humo que nos nubla la vista, que no nos deja ver la luz que nos muestra el camino...

El vacío nos aniquila, debemos llenarlo con optimismo, es la única manera de combatirlo...

Hermosos poemas, todos para la reflexión sobre cómo apartar lo que nos tuerce el camino de la felicidad.....:-)