domingo, 27 de junio de 2010

Tres poemas un poco optimistas



Escribo sobre el polvo

de una habitación

en penumbras,

abandonada

por el tiempo

y ocupada por fantasmas

que viven en el pasado.


Todo su espacio está lleno

de asfixias

de trastes viejos

y palabras

para la desmemoria.


Dejo inscriptos

allí

mis pesares,

angustias

y desesperanzas.

Las abandono

apenas quedan fijas

a ese piso espeso

que no ve la luz

de una escoba

desde hace décadas.


Camino despacio

hacia atrás

sin levantar sospecha

ni mota alguna,

en silencio salgo.


Tranco las pesadas

puertas

del recinto,

sello

sus junturas,

lacro los ojos

de sus cerraduras,

pierdo la llave

en la carrera

del olvido,

inútil,

porque detrás de mí,

escondidas

en mi sombra,

salieron

innombradas.

De Instantáneos



El tiempo le quita optimismo

a algunos seres

que languidecen en sus edades provectas


No piensan que han sido afortunados

en vivir

todo ese largo espacio,

en poseer el mundo de las posibilidades

para derrocharlas como hubiesen preferido

o hacer algo con ellas


Pero tal vez no han sido tan afortunados

y Cronos se los ha devorado

como hot dogs callejeros

junto a las posibilidades que tenían.


Así que acuden al desespero

Cuando no hay prisa por llegar al final,

convirtiéndose en angustia potable,

que deja sus huesos como las gaseosas,

llenos de necedad hueca


Ahítos de melancólicos suspiros,

ecos de olvidada reflexiones,

plenos de confusiones erráticas

de lo creyeron ser

y que no fueron

se entregan a la nada

sin la fortuna de una esperanza

De Vacío Optimismo



Es mejor navegar

Navegar por el río de la felicidad

O de la locura bien canalizada

Evitando los rápidos

Los escollos y las orillas lodosas


Pero de todas maneras llegaré a la mar

donde me perderé

a pesar de ser guiado de la mano

por las corrientes

Submarinas

Profundas

Secretas


Inmenso depósito de las felicidades dispersas

Perdidas y encontradas

Mar

Para naufragios y ahogamientos

que con suerte llevarán

mis despojos

hasta las orillas

de una tierra seca

e infeliz

donde viven los humanos.

De El Paso de la Serpiente


2 comentarios:

Elizabeth dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elizabeth dijo...

Dejar atrás los pesares, angustias y desesperanzas es fácil, si aprendemos a deshacernos de las sombras que nos persiguen. a veces necesitamos ayuda, si la tenemos, estamos salvados!!!

El tiempo puede ser nuestro aliado o nuestro más férreo enemigo. el optimismo es el que nos ayudará a hacer del tiempo algo provechoso para nuestras vidas. Sólo los pobres de espíritu se dejan vencer por las carreras del tiempo...

Todo viaje que emprenda el ser humano debe ser con miras a encontrar la felicidad, si no es así, no vale la pena el viaje. He allí el optimismo que siempre nos guiará al mejor puerto.
Sólo nosotros podremos encontrar nuestra propia Itaca....